Ayer, a la tarde, a eso de las 20.00 PM cuando estaba recogiendo la fiesta de mi hija y sus amiguillas, fruto de la más cruel casualidad, y desde metro y medio de altura, una balda de un armario, ha ido a impactar directamente contra las uñitas de mis dedos anular y corazón de la mano derecha.

Fruto de esta casualidad, además del dolor insoportable que ni varios nolotiles + ibuprofeno consiguieron amortiguar, tengo la punta del dedo corazón rota.

La cura ha consistido en perforar con una aguja incandescente la uña del citado dedo para liberar la sangre acumulada.

Mañana debo de volver para ver como me entablillan mis pobres deditos.

Ya os contaré cómo van estos dolorosos, amargos y tristes días.

Desde una perspectiva totalmente positiva, la suerte es que la citada balda no impacto ni contra mi hija ni contra ninguna de sus dos amigas, que no se que hubiera pasado si les cae a ellas en los deditos o donde fuere.